¿Sabes qué es la huella ecológica?

Seguro que has oído hablar de la huella ecológica. Todo lo que hacemos deja una impronta a nuestro alrededor.

Navegar por Internet, cada página web que visitamos o cada foto que publicamos en una red social deja una huella digital a nuestro paso.

Con el medio ambiente sucede lo mismo, cada una de nuestras acciones tiene una repercusión.

En el artículo de hoy te contamos qué es la huella ecológica.

¿Qué es la huella ecológica?

La huella ecológica es el impacto que cada ser humano ejercemos sobre el planeta.

Es conocida también como huella medioambiental y es medible.

Para ello hay que calcular la superficie ecológicamente productiva necesaria para volver a producir los recursos consumidos por una persona.

A esto se le une la superficie necesaria para absorber los residuos generados por esa misma persona.

La huella ecológica nos sirve de indicador para conocer la sostenibilidad de las actividades humanas.

Es como si cada uno de nosotros nos preguntásemos: ¿cuántos cultivos, pastos o bosques son necesarios para cubrir mi estilo de vida?

Tal vez no le damos la importancia necesaria, pero cada una de nuestras acciones tiene una consecuencia.

Desde qué comemos hasta qué ropa nos compramos, pasando por los medios de transporte que utilizamos.

Todo influye en la huella que dejamos en el planeta.

La gran importancia de la huella ecológica

Expresar con números el impacto que tiene sobre la tierra las diferentes actividades que llevamos a cabo las personas es un gran medio de concienciación.

Ser consciente de las consecuencias que nuestra forma de vida tiene sobre el medio ambiente invita a reflexionar sobre nuestro estilo de vida.

Además de comprender la responsabilidad ambiental que tenemos cada individuo.

Al conocer de primera mano el impacto de nuestras acciones, es más sencillo que nos concienciemos y busquemos otras alternativas a algunos aspectos de nuestra rutina para minimizar al máximo esa huella.

¿Cómo calcular la huella ecológica?

Para calcular nuestra huella ecológica hay que tener en cuenta estos factores:

– La biocapacidad del planeta, que es la capacidad del planeta para generar recursos.

– La actividad humana, que corresponde a los recursos consumidos y desechados por las personas.

Existen calculadoras que mediante un breve cuestionario, pueden indicarnos nuestra huella ecológica.

Puedes probar la Calculadora de la Fundación Vida Sostenible.

¿Cómo podemos reducir nuestra huella ecológica?

Podemos reducir nuestra huella ecológica poniendo en práctica una serie de acciones en nuestro día a día.

  • Reciclar y reutilizar todos aquellos materiales que sea posible. Para ello es muy importante separar correctamente nuestros residuos y tirarlos a sus contenedores correspondientes.
  • Usar fuentes de energías renovables.
  • Reducir el consumo de carne.
  • Utilizar productos ecológicos
  • Comprar electrodomésticos de bajo consumo eléctrico.
  • Utilizar medios de transporte menos contaminantes y caminar siempre que sea posible.
  • Optimizar el uso del agua y no desperdiciarla.

Poniendo de nuestra parte podemos intentar devolver al planeta todo lo que le estamos quitando.

Pon en práctica estos consejos y reduce al máximo tu huella ecológica. Entre todos podemos cuidar del medio ambiente.

 

 

 

 

 

 

3 manualidades para Halloween con material reciclado

Halloween llega en unos días y seguro que te gustaría crear una ambientación terrorífica sin gastar mucho dinero.

Nosotros tenemos la solución con estas 3 manualidades para Halloween con material reciclado.

1. Criaturas de la noche con rollos de papel

Fuente: www.lodijoella.net

Esta manualidad es muy sencilla y si además tenemos niños en casa, les va a encantar.

Los materiales que necesitamos son los siguientes:

  • Rollos de papel higiénico.
  • Pegamento en barra o pistola de pegamento.
  • Cartulinas de varios colores.
  • Fieltro de varios colores.
  • Retales de tela vieja.
  • Rotuladores de colores.
  • Tijeras.

Crear nuestros personajes de Halloween:

En primer lugar elegimos nuestros personajes preferidos de Halloween como puede ser Drácula, momias, esqueletos, arañas brujas… lo que nuestra imaginación quiera.

Después, dibujamos y pintamos las caras de los personajes elegidos y los recortamos.

Con los rollos de papel higiénico vamos a crear el cuerpo de los personajes. Esto podemos hacerlo con retales de tela que no nos sirvan que tengamos por casa, con fieltro, tul… lo que mejor nos venga.

Creamos el traje de los personajes y los pegamos alrededor de los rollos de papel.

Por último, pegamos las caras en sus cuerpos correspondientes.

Ya tenemos nuestros personajes de Halloween para colocarlos por casa.

2. Portavelas terroríficos con tarros de cristal

Fuente: www.umamanualidades.com

Todos tenemos tarros de cristal por casa y reutilizarlos para hacer portavelas de Halloween es muy sencillo.

Los materiales que necesitamos son:

  • Tarros de cristal vacíos y limpios.
  • Pinturas de diferente colores.
  • Rotuladores de colores.
  • Retales de telas viejas.
  • Pistola de pegamento.
  • Velas.
  • Tijeras.

En esta manualidad de Halloween el límite es la imaginación. Con diversos materiales podemos crear portavelas con diferentes personajes.

Desde momias, calabazas Frankensteins, telarañas con su araña, fantasmas….

Es muy fácil y el efecto al introducir las velas dentro será ¡terrorífico!

3. Esqueletos con pajitas de plástico

Fuente: www.manualidadesplay.com

Las pajitas de plástico están desapareciendo de nuestras vidas, pero si todavía tenemos algunas por casa, podemos utilizarlas para crear unos esqueletos chulísimos para este Halloween.

Si no tenemos de plástico, las de cartón también nos sirven.

Los materiales que necesitamos:

  • Pajitas.
  • Tijeras.
  • Hilo.
  • Rotuladores de colores.
  • Una aguja.

El primer paso es recortar las pajitas en varios trozos, parecido a como veis en la imagen:

Después, vamos uniendo cada parte con la aguja y el hilo.

Por otro lado dibujamos nuestra calavera de la forma que más nos guste y la recortamos.

Cuando tengamos todos los «huesos» unidos con los hilos, pegamos nuestra calavera en un último trozo de hilo.

Con ese mismo trozo de hilo, realizamos un nudo para poder colgar nuestros esqueletos donde queramos.

Os dejamos este enlace de Youtube para que lo veáis de form más sencilla: https://www.youtube.com/watch?v=s6y-rkBCXlo&t=223s

Con estas 3 manualidades para Halloween con material reciclado podrás crear una decoración ideal para esta noche de miedo.

¡Feliz Halloween!

 

 

 

 

Cómo hacer toallitas húmedas caseras

Las toallitas húmedas desechables forman parte de nuestros día a día.

Se utilizan para limpiar a los bebés cuando los cambiamos, para limpiarnos las manos, hasta las hay específicas para la limpieza de casa.

La comodidad que nos genera su uso se ha impuesto a una incómoda realidad: son muy contaminantes y nocivas para el medio ambiente.

En el artículo de hoy os contamos cómo hacer toallitas húmedas caseras para seguir contando con esa comodidad de una forma más sostenible.

Origen de las toallitas húmedas desechables

Se inventaron a mediados del siglo pasado como un producto cosmético.

Pero donde realmente tuvieron éxito en un primer momento fue en el sector de la hostelería.

El estadounidense Arthur Julius las crea en 1958 y rápidamente tienen éxito en los restaurantes de comida rápida.

Es la cadena Kentucky Fried Chicken (actual KFC), la que las incluye en sus restaurantes para que sus clientes se limpiasen las manos al terminar de comer.

La evolución del mercado y de la sociedad hizo que se destinaran también a otros usos como el aseo de los bebés al cambiarles el pañal, la limpieza del hogar y la higiene cuando vamos al baño.

Motivos por los que no deberíamos utilizar toallitas húmedas desechables

– Sin duda el motivo principal es su composición: son de plástico.

Esto significa que no se biodegradan nunca por lo que cada vez que usamos una toallita y la tiramos a la basura estamos perjudicando al medio ambiente.

– Cuando las usamos en el baño y las tiramos en el inodoro estas toallitas, que recordemos no se deshacen con el contacto con el agua, acaban en el mar.

Esto es tremendamente contaminante y muy peligroso ya que la fauna marina termina comiendo estos desechos con las consecuencias que eso acarrea.

– El tirar las toallitas húmedas por el inodoro provoca además atascos enormes en los sistemas de saneamiento público.

Otros restos se van adhiriendo y se crea un gran volumen de desperdicios que atasca alcantarillado y tuberías.

Se calcula que resolver este tipo de situaciones provocadas por las toalllitas cuesta aproximadamente unos 2000 millones de euros anuales que salen directamente de nuestros impuestos y que podrían destinarse a otras causas.

– Por sus características, las toallitas húmedas no se reciclan, por lo que una vez las usamos terminan en un vertedero en el que tardarán miles de años en desaparecer.

– En algunas ocasiones los líquidos y jabones en los que van impregnadas las toallitas húmedas no son demasiado buenas para nuestra piel, como por ejemplo, los parabenos.

Lociones que pueden irritar la piel, en especial la sensible piel de los bebés.

– Todos los productos desechables, como las toallitas, suponen un gran desperdicio de recursos.

Todos sus ingredientes, la energía que se utilizó para crearlos, su producción, el transporte… para algo que se usa apenas unos minutos y se tira.

Cómo hacer toallitas húmedas caseras

Te contamos dos formas diferentes de crear nuestra propia alternativa casera a las toallitas húmedas desechables.

La primera consiste en cambiar las toallitas húmedas por toallas normales y corrientes. Podemos usar las de tamaño más pequeño.

Esta opción es ideal para asear a los bebés cuando les toque cambio de pañal y estemos en casa.

Para hacer una loción casera necesitaremos:

– Una taza de agua hervida

– Un chorrito de jabón neutro. Podemos usar el que utilicemos habitualmente para bañar al bebé.

– Una cucharada de aceite. Puede ser el que uses para hidratar a tu bebé o aceite de oliva.

– Opcionalmente podemos añadir unas gotitas de algún aceite esencial para aromatizar.

Ponemos el líquido en un tuper e introducimos las toallas.

Sabemos que este método es menos cómodo que las toallitas húmedas, sobre todo por que las toallas las tenemos que lavar posteriormente.

Pero estaremos contribuyendo a cuidar del medio ambiente.

Otra forma de crear toallitas húmedas caseras es utilizando papel de cocina.

– Preparamos la loción, nos sirve la que hemos indicado en el ejemplo anterior.

– Cortamos el rollo de papel de cocina por la mitad.

– Introducimos una mitad en la loción que hemos preparado y lo dejamos durante 10 minutos moviéndolo para que se moje bien.

– Como el papel ya estará húmedo, con cuidado sacamos el tubo de cartón del centro.

– Ponemos el rollo en un recipiente. Nos sirve un tuper alargado o un bote vacío de toallitas húmedas.

Para coger nuestras toallitas caseras solo tenemos que tirar del centro del rollo.

Como veis, poner nuestro granito de arena en cuidar del medio ambiente no es tan difícil.

Hay muchos aspectos y rutinas de nuestro día a día que podemos cambiar fácilmente y que nos ayudarán a llevar un estilo de vida más sostenible.

Visita nuestra web y descubre nuestro trabajo 😉

 

 

 

 

 

 

 

 

Consigue el residuo cero. Casa nueva, hábitos nuevos.

El residuo cero consiste en vivir de la forma más sostenible posible, haciendo un consumo responsable para intentar reducir al máximo la cantidad de residuos que generamos en nuestro hogar.

Siempre es buen momento para comenzar a cambiar nuestros hábitos para una vida más sostenible, pero si además estás estrenando casa, es el mejor momento para organizar las rutinas en el nuevo hogar e intentar alcanzar el residuo cero.

En el post de hoy te damos algunos consejos para conseguirlo.

El cambio comienza por la organización en casa

Nos acabamos de mudar y estamos en pleno proceso de amueblar y organizar las cosas en nuestra nueva casa.

Pues aunque no lo creas, la organización es clave, comenzando por la cocina.

La gran mayoría de residuos que generamos al cabo del día están relacionados con la comida. Desperdiciamos mucha comida. Lo últimos datos indican que durante el pasado año 2021 cada español tiró de media unos 28 kilos de comida.

Aunque son cifras menores que en años anteriores, esa cantidad está lejos del residuo cero.

Por eso indicábamos que organizarse es clave para reducir ese desperdicio.

Organizar el frigorífico

A todos nos ha pasado alguna vez de colocar algún alimento en el fondo de la nevera y olvidarnos por completo de que estaba allí. Eso suele acabar en que cuando lo descubrimos ya está malo y hay que tirarlo.

Un truco para evitarlo es organizar nuestro frigorífico de modo que los alimentos más perecederos, como fruta y verduras, queden en primer lugar y no caigan en el olvido.

Planificar nuestro menú

Aunque pueda darnos pereza, es sorprendente la cantidad de comida que podemos ahorrarnos si planificamos nuestro menú semanal.

De este modo sabremos que cantidad de comida necesitamos comprar para preparar cada plato y no nos sobrarán alimentos que pueden acabar en la basura.

Además ahorraremos en la lista de la compra, ya que no compraremos de más.

Comprar más productos locales y menos precocinados

Donde se ponga una comida casera que se quite cualquier plato precocinado. Pero es que además genera menos residuos.

Si cocinamos en casa productos que provienen de nuestra zona, apoyaremos al comercio local y ayudamos a disminuir la contaminación que generan los transportes a grandes distancias.

Evita los alimentos precocinados que además de ser menos sanos, generan más residuo ya que el envoltorio suele ser de plástico.

Disminuir el consumo de plástico es fundamental

Ya hemos hablado alguna vez de la gran cantidad de plástico que utilizamos en nuestro día a día.

Con pequeños cambios en nuestras costumbres, podemos disminuir su uso.

Adiós bolsas de plástico

Hay que reconocer que este punto lo tenemos bastante bien aprendido en general.

A la hora de ir a la compra, apúntate a las bolsas reciclables o a las bolsas de tela.

Lo importante es que no se nos olvide salir de casa con nuestras bolsas reutilizables para no tener que pedir nuevas en el súper.

Hola cristal

Si, como decíamos, estás estrenando casa y estás en pleno proceso decorativo o de compra de accesorios, apuesta siempre por el cristal antes que el plástico.

Apuesta por los tarros de cristal para guardar alimentos, se pueden reutilizar todas las veces que quieras y quedan genial como elemento decorativo en la cocina.

También podemos reutilizar los tarros de cristal en los que vienen envasados algunos alimentos. Podemos convertirlos en tarros decorativos, ponerles una velita dentro o usarlos para guardar botones, por ejemplo.

Reutilizar antes de comprar

Esta máxima se puede aplicar prácticamente a cualquier objeto que tenemos en casa.

Desde ropa a la que haciéndole algún arreglo podemos darle una segunda vida, hasta muebles que podemos restaurar.

Por reutilizar podemos hasta reutilizar nuestros propios residuos mediante el compost.

Si dispones de espacio para hacerlo, podemos  obtener abono para tus plantas con los restos de alimentos que generamos en el día a día.

Reciclar siempre que podamos

Por supuesto el reciclaje es un paso imprescindible en el proceso de acercarnos al residuo cero.

Podemos aprovechar para poner un contenedor en el que podamos separar la basura según sea plástico, vidrio, orgánico o cartón.

Pequeños cambios que no cuestan tanto y que ayudan al medio ambiente.

Visítanos en nuestra web.

 

Plantas repelentes de mosquitos

Mosquitos y verano son dos palabras que por desgracia van unidas.

Estamos en plena época estival y disfrutamos de muchas de las cosas típicas de estas fechas.

De lo que no disfrutamos tanto es de los mosquitos que aparecen con el calor para amargarnos la existencia.

Hoy te contamos qué plantas son repelentes naturales de mosquitos para que las pongas en casa.

¡Toma nota!

Beneficios de tener plantas repelentes de mosquitos en casa

Tener plantas en casa siempre es bueno:

– Las plantas limpian el ambiente.

– Regulan la humedad.

– Aportan oxígeno.

– Visualmente ayudan a relajarte y a rebajar el estrés.

– Huelen bien

– Ambientan nuestro hogar y lo hacen más acogedor.

Y si además son plantas que tienen un poder repelente contra los mosquitos, no tendremos que utilizar repelentes con sustancias químicas que son más perjudiciales para nosotros y para el medio ambiente.

Plantas repelentes de mosquitos

La citronela

Es la planta repelente de mosquitos más popular ya que es muy efectiva a la hora de ahuyentar a estos insectos.

Desprende un olor muy potente que los mosquitos no soportan, pero que es muy agradable y nos perfumará el ambiente.

Es una planta de exterior que necesita sol y agua con frecuencia.

La lavanda

Otra planta ideal para mantener a los mosquitos alejados de nuestra casa es la lavanda.

Al igual que sucede con la citronela, su intenso aroma desagrada tanto a moscas como a mosquitos.

Estos molestos bichitos no se acercarán y nuestra se vestirá de verano con su olor y su precioso color.

La albahaca

La albahaca es una planta que no solo es popular para temas de cocina.

Es un gran repelente natural contra los mosquitos y seguro que ya conoces su intenso aroma.

Si colocamos algunas macetas de albahaca junto a las ventanas, los mosquitos se mantendrán a raya.

El romero

Otra planta muy típica para cocinar que también nos va ayudar en nuestra lucha contra los mosquitos.

Su aroma es muy potente y reconocible, además le da un sabor espectacular a los alimentos.

Pero también es muy eficiente a la hora de ahuyentar a los mosquitos.

Es una planta resistente que no necesita que la riegues en exceso.

La menta

La menta además de alejar a los mosquitos de nuestra casa, tiene un gran poder antiséptico, por lo que podemos hacer una infusión con sus hojas y aplicarlas en las picaduras para aliviar el picor.

Debemos evitar colocarla en una zona donde le de mucho el sol y necesita que la reguemos con frecuencia.

Su olor fresco aromatizará nuestro hogar y hará que los mosquitos no se nos acerquen.

Así que ya sabes, si los mosquitos no te dejan en paz y nos puedes disfrutar tranquilamente de tu terraza, crea tu pequeño jardín con algunas de estas plantas y manténlos a raya 🙂

Si conoces más plantas antimosquitos o cualquier otro truco que te funcione, compártelo con nosotros.

 

Manualidades de verano con material reciclado

Ha llegado el verano y con él, las vacaciones escolares. Las manualidades suelen ser una actividad que a los niños les encanta y además bastante entretenidas.

En el post de hoy os mostramos algunas manualidades típicas de verano que se hacen con material reciclado.

Toma nota y a divertirse.

Piñatas con material reciclado

No hay nada que les guste más a los niños que una piñata.

La emoción de conseguir abrirla y recoger todo lo que hay en su interior es algo muy divertido para los más pequeños.

Además, hacer una piñata en casa es muy fácil, solo necesitaremos:

  • Una caja de cartón.
  • Papel o telas que tengamos en casa. Si no tenemos podemos comprar papel de seda.
  • Tijeras.
  • Pegamento
  • Las chuches o juguetitos que queramos poner dentro.

¿Cómo hacer nuestra piñata de material reciclado?:

  • Elegimos la forma que queremos para la piñata: forma de helado, de rodaja de sandía, de balón de playa…
  • Recortamos el cartón reciclado.
  • Pegamos las tiras de tela o de papel por todo el cartón.
  • Introducimos las sorpresas. Debemos acordarnos de dejar un espacio abierto en la caja para meter las sorpresas, luego lo cerramos.

Fuente: https://www.pinterest.es/pin/140806229600366/

Ya tenemos nuestra piñata de material reciclado, ahora solo queda divertirse.

Pececitos con botellas de plástico

Esta manualidad es muy sencilla y necesitamos muy pocos materiales:

  • Botellas de plástico vacías.
  • Rotuladores permanentes.
  • Gomaeva

Para hacer nuestros peces con material reciclado solo tenemos que recortar la parte de abajo de la botella para darle forma a la boca del pez.

Luego recortamos las aletas con gomaeva, aunque también podemos fabricar las aletas con plástico de otra botella vacía.

Pintamos y decoramos nuestros peces con los colores que más nos gusten.

Fuente: https://es.pinterest.com/pin/366480488411823947/

Con las botellas de plástico también podemos hacer un pulpo muy simpático y completar nuestra fauna marina.

https://i.pinimg.com/1200x/7e/15/97/7e15970ee24b49d1b64d9e8c6d9b27c4.jpg

Fuente: https://www.pinterest.es/pin/AS0kHMtKDu8xvRSxo4dtjXqTV2mDCJDuiLnKCf0CmN2RkHVfG8yUPbk/

Sirenitas con cucharas de material reciclado

El verano es época de barbacoas y reuniones con familia y amigos.

Muchos de nosotros para ahorrarnos estar fregando después usamos utensilios desechables.

Antes la inmensa mayoría eran de plástico, ahora los hay de otros materiales que por suerte podemos volver a reutilizar.

Pero también podemos darles otro uso una vez utilizados.

Con las cucharas, por ejemplo, podemos crear divertidas sirenitas.

Fuente: www.pinterest.es

Solo necesitamos:

  • Cucharas de material desechable
  • Cartulinas, telas o cualquier elemento que tengamos por casa que nos sirva para hacer el pelo y la cola de las sirenas.
  • Rotuladores.
  • Purpurina (opcional)
  • Pegamento

La parte ancha de la cuchara es la cabeza de la sirena y ya solo tenemos que ir pegando los diferentes elementos para hacerle el pelo y la cola.

Podemos decorarla con purpurina.

Barquitos con envases de tetrabrik

Otra de las cosas que siempre hay en casa es algún alimento o bebida en tetrabrik.

Pues este material nos puede ser muy útil para crear uno bonitos barcos con los que nuestros hijos se lo pasarán bomba.

Necesitamos:

  • Tetrabriks
  • Rotuladores o pinturas de acuarela
  • Un palillo largo, (tipo el que se usa para los pinchos)
  • Cartulina o tela para hacer la vela
  • Pegamento

Hacer el barco es muy sencillo:

Ponemos el envase en horizontal y recortamos una parte para crear el interior del barquito.

En el lateral recortamos dos círculos para hacer las ventanas.

Luego lo pintamos y decoramos como más nos guste.

Hacemos una vela con el palillo y con la cartulina o la tela que hayamos elegido y lo pegamos en el tetrabrik.

Ya tenemos nuestro barquito.

Hay muchísimas manualidades que podemos hacer con material reciclado y objetos que tenemos por casa, así que imaginación y a divertirse 😉

Si conoces alguna manualidad veraniega con material reciclado, ¡compártela con nosotros!

 

Recicla tus botellas de plástico y haz maceteros para tu casa

Aunque intentemos reducir el consumo de plástico en casa, siempre hay algo que tenemos que acabar comprando. Si tenéis botellas de plástico en casa, podéis depositarlas en el contenedor amarillo para su reciclaje.

Y también podéis quedaros algunas para hacer unos maceteros muy originales para vuestra casa o vuestra terraza.

Os contamos cómo en el artículo de hoy.

La importancia de reciclar plástico en casa

Como ya sabéis, hay pequeños gestos que podemos hacer a diario para disminuir el impacto y el consumo de plástico en casa.

Utilizar bolsas de tela en lugar de bolsas de plástico, sustituir el plástico por vidrio siempre que sea posible o usar cubiertos desechables de cartón cuando hagamos una barbacoa con amigos, por ejemplo.

Pero es cierto que no podemos desterrar por completo el plástico de nuestras vidas y ahí entra en juego el reciclaje.

Es importantísimo que todo el plástico que consumamos en casa y sea susceptible de ser reciclado, lo reciclemos.

Bien depositándolo en el contenedor correspondiente, el amarillo en este caso, o reutilizándolo en casa para algún fin.

Maceteros caseros hechos con botellas de plástico

En este caso os proponemos hacer unos maceteros para casa o para decorar vuestra terraza a partir de botellas de plástico.

Fuente: Pinterest

Si tenéis por casa una botella de plástico de agua o de refresco será perfecta para esta manualidad.

Tomad nota y os contamos cómo.

Materiales necesarios:

  • Una botella de plástico, (de agua o de refresco nos servirá).
  • Pintura por si queremos pintar la botella de algún color, aunque también podemos dejarla transparente.
  • Un rotulador.
  • Unas tijeras.
  • Tierra para plantas.
  • Las plantas que queramos colocar en el macetero.
  • Un trozo de cuerda o de tela para decorar.
  • Piedrecitas para decorar.
  • Cuatro topes de puerta pequeños que hagan de patas para nuestro macetero.

Pasos para hacer el macetero

  • En primer lugar medimos y marcamos por donde vamos a cortar la botella. En este caso vamos a cortarla horizontalmente.
  • Recortamos la botella.
  • Quitamos la etiqueta de la botella.
  • Podemos dejarla tal cual transparente para que la tierra de la maceta sea visible o podemos pintarla con algún color que nos guste.

Fuente: Pinterest

  • Pegamos en la parte de abajo los topes a modo de patas.
  • Para decorar el tapón, le anudamos un trozo de cuerda o un trozo de tela que nos guste.
  • Ponemos la tierra.
  • Colocamos las plantas.
  • Podemos poner algunas piedrecitas por encima de la tierra a modo de decoración.

¡Ya tenemos listo nuestro macetero! podemos hacer tantos como queramos y pintarlos de diferentes colores.

Comparte con nosotros tus manualidades con las que reciclas plástico en casa.

 

 

 

¿Sabes qué es el compost? Te contamos cómo hacerlo en casa

Seguramente has oído hablar del compost pero igual no sabes exactamente qué es y cómo se obtiene.

En nuestro artículo de hoy te contamos lo que debes saber sobre este abono natural y cómo puedes hacerlo en casa.

¿Qué es el compost?

Como acabamos de decir, el compost es un abono natural obtenido a partir de diferentes materiales de origen orgánico, (restos de comida, restos de plantas secas,…) los cuales son sometidos a un proceso biológico controlado de oxidación denominado compostaje.

El compost tiene un aspecto terroso, libre de olores y de patógenos, es empleado como abono de fondo y como sustituto parcial o total de fertilizantes químicos.

Es un proceso que actúa al igual que lo hace la naturaleza, transformando restos de carácter orgánico en un elemento fertilizante.

Ventajas del compost

Iniciarnos en el mundo del compost en casa es una gran forma de reducir nuestros residuos y, por tanto, de disminuir la contaminación.

A nivel general también ayuda a reducir la contaminación, ya que al realizar el compost en casa se reduce la cantidad de materia orgánica que acaba en los vertederos.

El compost nos aporta los nutrientes necesarios para que las plantas crezcan de forma natural, por lo que se disminuye el uso de fertilizantes químicos.

Al ser un fertilizante totalmente natural contribuye a mejorar la estructura del suelo ya que aporta muchos nutrientes, lo que es estupendo si queremos utilizarlo para nuestros jardín o si tenemos algún cultivo.

Aunque pensemos lo contrario, el compostaje no emite mal olor, ya que si lo hacemos correctamente, estará perfectamente aireado.

Tips para hacer compost en casa

Os damos algunos consejos por si os animáis a hacer compost en casa.

Comprar un contenedor de abono en condiciones 

Lo ideal es comprar un contenedor de abono, no es necesario que sea muy grande, el tamaño que veamos perfecto para un jardín o patio pequeño.

Elegir el lugar perfecto donde dejarlo 

Es mejor colocarlo en un lugar nivelado y bien drenado, lo que evitará el exceso de agua y ayudará a los gusanos a entrar y seguir con el trabajo de descomponer el contenido.

Dejar que los gusanos hagan el trabajo duro 

La naturaleza nos ha proporcionado la solución perfecta para la eliminación de desechos: los gusanos. Pueden vivir toda su vida en la oscuridad y, además, les encanta la atmósfera húmeda.

Por otro lado, se comerán el material de desecho que pongas y lo convertirán en compost.

El gusano tigre es el gusano más eficiente que conocemos, y le encanta comerse los desechos orgánicos.

Poner los elementos correctos 

Las cosas que generan un buen compostaje incluyen cáscaras de vegetales, desechos de frutas, bolsitas de té, podas de plantas y cortes de césped.

Estos se descomponen rápidamente y proporcionan importantes cantidades de nitrógeno y humedad.

También es bueno incluir cosas como cajas de cartón de huevos, papel arrugado y hojas caídas. Estos elementos se pudren más lentamente, pero proporcionan fibra y carbono vitales.

De igual modo, permiten que se formen importantes bolsas de aire en la mezcla. Se pueden incluir cáscaras de huevo trituradas para agregar minerales útiles.

Dejar que entre el aire 

Agregar trozos de cartón arrugados es una forma sencilla de crear bolsas de aire que ayudarán a mantener saludable el compost.

También se puede agregar aire mezclando el contenido.

Pon tu granito de arena para cuidar del medio ambiente iniciándote en el mundo del compost 😉

 

Residuos peligrosos. ¿Qué son y cómo se gestionan?

Si hablamos de reciclaje, podemos hablar de muchos tipos de residuos que podemos reciclar.

Pero hay unos en concreto que necesitan un tratamiento especial debido a su naturaleza. Son los llamados residuos peligrosos.

En el post de hoy te contamos qué son y cómo gestionarlos.

¿Qué son los residuos peligrosos?

Podemos catalogar como residuos peligrosos a aquellos materiales o productos que pueden liberar sustancias tóxicas al medio ambiente.

Son residuos cuya propia manipulación o realización de un vertido incorrecto, puede ser muy peligroso para cualquier organismo vivo, ya sean personas, flora y fauna.

Por eso es tan importante gestionarlos correctamente y siguiendo los protocolos establecidos en cada caso para evitar que puedan suponer un riesgo para la salud o el medio ambiente.

Características de los residuos peligrosos

Según Ecoembes, dependiendo de la normativa local, la clasificación de los residuos peligrosos seguirá un protocolo concreto, pero hay una serie de pautas que estándar que son comunes:

  • Residuos corrosivos: se trata de residuos que pueden corroer las superficies con las que entran en contacto. Son, generalmente, residuos compuestos por ácidos. Un ejemplo es el ácido sulfúrico.
  • Residuos peligrosos por reactividad química: este tipo de desecho también puede corroer superficies e incluso pueden ser explosivos. Su principal característica, sin embargo, es que por sí solos no son peligrosos, sino que reaccionan al entrar en contacto con elementos químicos. Suelen provenir de la industria química. Algunos ejemplos son el mercurio, el plomo o el cadmio.
  • Residuos explosivos: son residuos que, si no se tratan adecuadamente, pueden provocar explosiones. Los más conocidos son la dinamita o la pólvora.
  • Residuos inflamables: estos residuos son especialmente sensibles al calor y arden con facilidad.
  • Residuos  tóxicos: estos residuos, que pueden ser orgánicos o inorgánicos, son aquellos que pueden ser venenosos. Pueden venir de distintas industrias como fábricas de metal o la construcción, entre otros.
  • Residuos  radioactivos: en esta categoría entran todos aquellos desechos que emiten radiación. Pueden venir de la industria química o centrales energéticas, entre otros.

La mala gestión de los residuos peligrosos es el verdadero riesgo de estos residuos, así que es imprescindible en primer lugar identificarlos correctamente y tratarlos según corresponda.

¿Cómo gestionar los residuos peligrosos?

La gestión de estos residuos tiene las siguientes fases básicas:

  1. Almacenamiento
  2. Etiquetado
  3. Transporte
  4. Operaciones de tratamiento, eliminación o valorización

Existen diferentes factores que hay que tener en cuenta a la hora de gestionar los residuos peligrosos. Que las personas que van a llevar a cabo todos los procesos cuenten con una formación adecuada para el trabajo que van a desarrollar es fundamental, ya que es preciso que cumplan unas normas de seguridad obligatorias.

Se debe de disponer de las herramientas adecuadas para realizar la gestión, tales como los uniformes o el equipamiento necesarios para proteger a los trabajadores.

Debemos tener en cuenta que cada residuo de naturaleza peligrosa tiene un protocolo concreto a la hora de ser gestionado. Los trabajadores deben de conocer perfectamente las pautas de actuación que deben seguir en cada momento.

La conclusión es que los residuos peligrosos lo son en mayor medida cuando no se gestionan correctamente más que por su propia naturaleza.

Al igual que los materiales que nosotros reciclamos a diario en casa, este tipo de residuos deben de ser correctamente tratados para que no supongan una amenaza para la salud y el medio ambiente.

 

Manualidades de Navidad con tarros de cristal

En pocos días tenemos que ponernos con la decoración navideña. Nosotros como amantes del reciclaje que somos, os vamos a proponer unas manualidades de Navidad con tarros de cristal.

Así que ve guardando todos esos tarros de cristal y toma nota 😉

La mejor manera de reciclar los tarros de cristal

Durante las fechas navideñas generamos más residuos. Esto se debe a que hacemos más comidas y cenas con familia y amigos y por tanto, consumimos más comida y bebida.

Desde Baidal sabéis que siempre os animamos a reciclar todo lo que sea posible y depositar la basura en los contenedores correspondientes.

Si compramos alimentos que vienen envasados en tarros de cristal, podemos reservar unos cuantos para decorarlos y que formen parte de nuestra ambientación navideña.

Además, pasadas las fiestas, podemos depositarlos en el contenedor de vidrio.

Tarro con nieve

Fuente: Pinterest

Para hacer la decoración de este tarro necesitamos:

– Uno o varios tarros de cristal vacíos y limpios.

-Sal común o sal epson que es un poquito más grande y nos dará más apariencia de «copos de nieve».

-Cuerda.

-Pegamento tipo cola, el que se suele usar para las manualidades.

-Velas o luces Led.

-Piñas, hojas verdes, bayas…

Hacer estos preciosos tarros que quedarán genial en nuestra decoración navideña es muy fácil:

-Una vez vacío, lavamos y secamos bien el tarro de cristal.

-Ponemos el pegamento por todo el exterior del tarro con ayuda de una brocha.

-A continuación, espolvorea la sal por todo el tarro con cuidado de no tocar el pegamento.

-Dejamos secar durante unos 20 minutos.

-Atamos con la cuerda dos piñas, las bayas, las hojas o cualquier otro elemento que nos guste y creamos que queda bien.

-Ponemos la cuerda alrededor del cuello del tarro.

-Para finalizar, ponemos una vela o luces Led, lo que prefiramos, en el interior del tarro.

Tarros con velas como protagonistas

Fuente: Hogarmanía

Los tarros y las velas son la combinación perfecta para la decoración navideña.

Podemos simplemente poner velas rojas o blancas dentro del tarro y ya está o podemos añadir algún elemento más.

Necesitamos:

-Un tarro de cristal limpio.

-Una vela.

-Sal.

-Bayas de decoración.

-Un trozo de cinta, bien de tela o de lana color rojo.

Elaboración:

-Ponemos sal en el tarro hasta un poco menos de la mitad.

-Colocamos la vela en el centro.

-Alrededor de la vela ponemos  las bayas de decoración.

-Hacemos un lacito en el cuello del tarro con la cinta.

Un paisaje navideño dentro un tarro

Fuente: Pinterest

Si el tarro es de un buen tamaño, podemos crear nuestro propio pasaje navideño dentro.

Es muy fácil y podemos utilizar adornos que tengamos por casa, incluso muñequitos de nuestros hijos, a ellos les encantará.

Elementos necesarios:

-Un tarro de cristal limpio.

-Algodón

-Alguna figura navideña, como un muñequito de nieve, un árbol o cualquier figura que nos guste y que quepa dentro del tarro.

-Unas ramitas de árbol.

-Un trozo de tela.

-Cuerda o lana.

Elaboración:

-Ponemos algodón en el tarro hasta cubrir todo el fondo.

-Colocamos la figura o figuras que hemos elegido.

-Ponemos las ramas para que parezcan un árbol.

-Cerramos el tarro y colocamos el trozo de tela cubriendo la tapa.

-Atamos la tela con cuerda, hilo o lana, haciendo un lazo.

Reciclar es divertido, como puedes ver y todo lo que nos aporta son ventajas.

Esto solo son algunos ejemplos, pero ¡imaginación al poder!

Con un tarro de cristal y unos cuantos elementos puedes crear un adorno navideño a tu gusto y totalmente personalizado.

Comparte tus diseños con nosotros 😉

 

 

Search
Categories