10 alternativas al plástico en casa

A estas altura, todos sabemos el grave problema medioambiental al que nos enfrentamos. Es por ello que en 2018 representantes de los Estados miembros y del Parlamento Europeo llegaron a un acuerdo para reducir la contaminación producida por plástico.

Estas medidas incluyen, por ejemplo, la prohibición de la venta de objetos de plástico de un solo uso, tales como platos, vasos o pajitas de plástico.

Desde casa podemos poner de nuestra parte y poner en práctica varias alternativas al uso del plástico. Te las contamos en el post de hoy.

Podemos ayudar con el cambio desde casa

No nos engañemos, nuestro estilo de vida se basa en buena medida en el consumo. Muchos de los objetos que utilizamos a diario llevan implícito el uso de plástico de un solo uso como bolsas, el papel film para envolver nuestros alimentos o el uso de cubiertos de plástico.

Debemos tener presente el método de las 3R: reducir, es decir, comprar menos, reutilizar todos aquellos objetos que podamos y reciclar. Si tenemos esto interiorizado y además aplicamos una serie de cambios en casa, ayudaremos en esta batalla a favor del medio ambiente.

Alternativas al plástico en casa

1.Las bolsas

Es algo que ya hacemos muchísima gente y es genial. Hay que olvidarse definitivamente de las bolsas de plástico a la hora de ir al súper y llevar nuestras bolsas de tela desde casa.

Se calcula que se utilizan en el mundo más de un millón de bolsas de plástico cada minuto. Estas cifras son demoledoras y tenemos que revertirlas.

2.Cubiertos

¿Quién no ha hecho una barbacoa con amigos y ha usado cubiertos de plástico por comodidad? Es normal, pero por suerte ahora existen alternativas a la cubertería de plástico y resultan igual de cómodas, como los cubiertos hechos de cartón o de bambú.

Con las pajitas para beber pasa un tanto de lo mismo, se usan muy brevemente por lo que podemos sustituirlas por pajitas de papel, bambú o metálicas y olvidarnos del plástico.

3.Fiambreras

Los que tenemos niños pequeños en casa solemos utilizar fiambreras para guardarles el almuerzo para el cole o para llevarles la merienda al parque.

Una buena alternativa a los típico tuppers o fiambreras de plástico son las fiambreras metálicas, son muy cómodas y prácticas para los niños.

Para los tuppers que usamos en casa para guardar comida, podemos apostar por los de vidrio. Son bastante resistentes.

4.Papel film

Cuando preparamos el bocata a los peques para llevárselo a la salida del cole, lo más práctico es envolverlo en papel film. Si queremos dejar de utilizarlo existen unos envoltorios especiales para llevar bocadillos, sándwichs o piezas de fruta que están fabricados de algodón y son reajustables al tamaño que necesitemos.

5.Cepillos de dientes

Renueva los cepillos de dientes de toda la familia y olvídate de los fabricados con plástico. Hazte con cepillos de dientes hechos con bambú y cuyas cerdas están realizadas con nylon biodegradable.

¡Además son muy chulos!

6.Higiene femenina

Las compresas están fabricadas con plástico, una alternativa sería utilizar la copa menstrual. Están fabricadas con silicona, son reutilizables y podemos utilizar la misma durante años.

Esto además de reducir la contaminación plástica supone un ahorro económico interesante para nosotros.

También hay en el mercado tampones hechos de algodón orgánico y totalmente biodegradables.

7.Botellas de agua

El agua es imprescindible en nuestro día a día y la solemos llevar a todas partes, al cole, a la oficina, al gimnasio… destierra las botellas de plástico de tu vida y apuesta por botellas de vidrio o de acero inoxidable.

Son cómodas y no contaminan.

8.Perchas

Ahora que estamos en pleno cambio de armario por el período otoñal es buen momento para deshacernos de todas las perchas de plástico que tengamos por casa.

Las perchas de madera son una fantástica alternativa al plástico.

9.Compras a granel

Muchos de los plásticos que entran en casa vienen del supermercado. Frutas, verduras o frutos secos por ejemplo, vienen en muchas ocasiones envasados en recipientes de plástico.

Podemos modificar nuestra compra y adquirir alguno de estos productos a granel y llevar nuestras propias bolsas de malla desde casa para transportarlos.

10. Cubo de basura de acero

Los cubos de basura que tenemos en casa suelen estar hechos de plástico. Una opción es sustituirlo por un cubo de acero inoxidable.

Hay algunos modelos que incorporan un filtro de carbono que se puede cambiar y que controla el mal olor.

Realizando estos pequeños cambios y continuando con nuestros hábitos de reciclaje pondremos nuestro granito de arena para cuidar del medio ambiente.

Si quieres saber más cosas sobre el reciclaje plástico, visita nuestra web 😉

 

 

Impacto del plástico sobre la naturaleza

A estas alturas, todos sabemos que el plástico es muy perjudicial para el medio ambiente y que reciclarlo siempre que sea posible es fundamental.

En el post de hoy te detallamos el impacto real que tiene sobre la naturaleza para que veamos la importancia que tiene un pequeño gesto como es depositar nuestros residuos plásticos en el contenedor amarillo.

La primera parada: los oceános

La mayor parte de los residuos plásticos que no se reciclan correctamente, terminan por desgracia en la naturaleza y de esos, la inmensa mayoría, terminan «nadando» por nuestros mares y océanos.

Según Greenpeace, cada año llega a mares y océanos el equivalente en basura de 1.200 veces el peso de la torre Eiffel. Este hecho provoca un efecto devastador sobre la flora y la fauna marina.

Muchos animales quedan atrapados entre los residuos plásticos y terminan falleciendo bien asfixiados o bien porque el plástico no les permite comer.

Además, algunos tipos de plástico desprenden sustancias contaminantes al entrar en contacto con el agua, lo que acaba con la vida de los animales marinos y destruye la fauna.

Muchos peces terminan alimentándose de plásticos, por lo que cuando nosotros consumimos pescado estamos ingiriendo una cantidad considerable de microplásticos que terminan en nuestro organismo.

Nuestros bosques

La contaminación del plástico en mares y océanos es la más visible, pero por desgracia no es la única. Nuestros bosques y suelos también sufren la contaminación de los residuos plásticos.

Una botella de plástico que dejamos abandonada en el campo tardará unos 500 años en descomponerse.

Además, muchos de esos plásticos que se van degradando, son absorbidos por el suelo y van liberando sustancias tóxicas que pueden acabar filtrándose hasta llegar a alguna fuente de agua, como lagos, ríos o mares.

Estos microplásticos ya están presentes prácticamente en todas las superficies, son muy pequeños y es fácil que los animales los ingieran, por lo que nuevamente entran en nuestra cadena alimenticia con los riesgos que eso supone para nuestra salud.

El aire

Nuestros cielos y el aire que respiramos tampoco se libran de la contaminación plástica. La propia producción del plástico expulsa una gran cantidad de sustancias nocivas al medio ambiente.

De igual modo, el plástico cuando se quema es uno de los residuos más contaminantes.

La única solución pasa por concienciarnos y reducir el uso de elementos plásticos, a la vez que reciclamos todos los residuos plásticos que nos sea posible.

Desde Baidal te animamos a que pongas de tu parte y reduzcas tu consumo de plástico, reutilices y sobre todo recicles todo el plástico que utilizas.

 

 

 

 

La importancia de reciclar las pilas correctamente

Todos sabemos que las pilas contienen elementos muy contaminantes y que son muy difíciles de degradar.

Por ello, es fundamental que se reciclen y desechen correctamente.

En el post de hoy te hablamos de la importancia de reciclar las pilar correctamente y cómo hacerlo.

Las pilas y su alto poder contaminante

Se estima que las pilas tardan en biodegradarse más de 1.000 años.

De ahí la enorme importancia que tiene el gesto de reciclarlas correctamente.

Una pila contiene elementos altamente contaminantes como el mercurio, cromo, plomo, zinc, arsénico o cadmio, por lo que es muy nociva para el medio ambiente.

Una sola pila de mercurio puede contaminar hasta 6.000 litros de agua.

Si la reciclamos ayudaremos a mejorar la calidad del agua del planeta, reduciendo la contaminación y minimizando la emisión de elementos químicos.

Si no reciclamos de forma adecuada nuestras pilas, pueden descomponerse dañando los ecosistemas terrestres y estar contaminado durante al menos 500 años.

Formas de reciclar las pilas

Existen diferentes formas de reciclar según el tipo de pila de la que se trate.

Lo que nunca hay que hacer es tirarlas a la basura convencional, ni tirarlas en el campo, en la calle o en la playa.

Tras depositarlas donde corresponden, son trasladadas con maquinaria especial a las plantas de tratamiento correspondiente.

El primer paso es clasificar los materiales, como indicábamos, cada tipo de pila posee un proceso de reciclaje específico.

Podemos diferenciar entre:

  • Pilas alcalinas
  • Pilas de botón
  • Pilas recargables
  • Pilas de plomo

Una vez se han separado las pilas según su categoría, la mayoría se trituran con el fin de separar sus materiales con más facilidad.

Durante este proceso de reciclado se intentan recuperar diferentes elementos que conforman la pila, como por ejemplo el magnesio, el zinc y otros metales.

En algunos casos también se utiliza la incineración de las pilas para recuperar el cadmio, el hierro y el níquel.

Con estos procesos se consigue aprovechar hasta el 75% de los componentes de una pila.

Componentes que posteriormente se usan como materia prima en otros procesos productivos.

Lo importante es que desde casa seamos conscientes del alto poder contaminante que tiene algo tan pequeño como una pila.

Debemos poner de nuestra parte y depositar las pilas usadas en los contenedores instalados para tal fin o llevarlas directamente a un punto limpio de nuestra localidad.

Desde casa podemos colaborar a cuidar del medio ambiente.

 

 

6 falsos mitos sobre el plástico

A diario se escriben cientos de noticias relacionadas con el plástico, por lo que recibimos mucha información que, no siempre es verídica del todo.

Sobre todo respecto a su reciclaje hay todavía bastante confusión.

En el artículo de hoy te hablamos de 6 mitos sobre el plástico completamente falsos.

1. El plástico reciclado no es válido para productos alimentarios

No todos los plásticos reciclados pueden utilizarse para el envase de productos de alimentación.

Pero si hay algunos procedentes de plantas autorizadas por la Unión Europea y que cumplen con todas las medidas de seguridad alimentaria.

Por tanto, son totalmente seguros para utilizarse para este fin.

2. Las bolsas de plástico no se pueden reciclar

Este es uno de los mitos más extendidos y es totalmente falso.

De hecho, las bolsas son muy fáciles del reciclar y debemos depositarlas siempre en el contenedor amarillo.

3. En España no se recicla

Nada más lejos de la realidad.

En España estamos muy concienciados con el reciclaje, de hecho en el pasado año 2018, nuestro país fue el segundo país europeo que más plástico recicló.

4. Sólo se puede tirar envases rígidos de plástico en el contenedor amarillo

En el contenedor amarillo podemos depositar muchísimos objetos que utilizamos al cabo del día, desde botellas, pasando por bolsas, briks de leche y zumo, latas, envases metálicos, films o tapones.

5. El plástico puede resultar tóxico

El plástico no es tóxico por ingestión, de hecho se utiliza para envasar productos alimentarios como indicábamos antes.

Productos cosméticos, juguetes, medicamentos… es decir, son biocompatibles.

Su composición está sometida a los controles sanitarios estipulados por la ley para garantizar que puede ser empleados sin ningún problema.

6. Reciclar no va a hacer que las cosas cambien

Este es quizá, el más falso de los mitos.

Los pequeños gestos que realizamos a diario y que no nos cuestan nada.

Separar nuestros residuos y tirarlos al contenedor correspondiente, son un gran paso para entre todos, ayudar a cuidar del medio ambiente.

Si además incorporamos a nuestra rutina diaria acciones tan sencillas como la reutilización de productos, usar un medio de transporte sostenible o consumir de un modo más responsable, contribuiremos directamente a cuidar de nuestro planeta.

Únete al cambio y pon tu granito de arena para cuidar y proteger el medio ambiente.

 

 

 

 

 

 

 

El proceso de reciclaje del plástico paso a paso

A estas alturas, todos sabemos lo importante que es el reciclaje plástico. Con una acción tan sencilla cómo separar nuestros residuos plásticos y tirarlos al contenedor correspondiente, contribuimos a que esos desechos tengan una segunda vida útil, además de poner nuestro granito de arena para cuidar del medio ambiente.

Pero lo que no sabemos es que el proceso de reciclaje del plástico debe pasar por varios pasos hasta poder conseguir el resultado deseado.

En el artículo de hoy de nuestro blog os contamos el proceso de reciclaje del plástico paso a paso.

Recepción y selección del plástico

Una vez el plástico ha sido depositado en el contenedor correspondiente, es trasladado a las plantas de reciclaje en el que, en un primer momento se recibe y se prepara para su separación y selección según sus características.

En primer lugar se separan aquellos plásticos que contengan otros materiales como metales o restos de tierra os suciedad.

También se suelen separar por colores, así se ahorra en el consumo de colorantes y resulta más sencillo a la hora de reciclarlos.

Triturado

El plástico se tritura en trocitos muy pequeños que reciben el nombre de granza y que suelen tener forma de pequeñas bolitas. De este modo se consigue que el material sea homogéneo y sea más fácil el resto del proceso.

Lavado

A continuación, el plástico pasa a los lavaderos en el que se lava con agua y se remueve para que todas las impurezas que hayan podido quedar adheridas en el plástico vayan quedando depositadas en el fondo.

Secado y centrifugado

Además de secar el material, el centrifugado sirve para terminar de deshacernos de cualquier material extraño o impureza que aún pudiese permanecer.

Extrusionado y filtrado

El siguiente paso es necesario para conseguir la textura final con la que poder trabajar el plástico. Primero se funde mediante calor para crear una masa, en este punto se le añade el color.

Una vez se consigue la textura deseada, se somete al material a un proceso de filtrado para terminar de eliminar cualquier resto o impureza que pudiese quedar.

Granceado

En este paso se obtienen unas bolitas pequeñas llamadas granza. Posteriormente se analiza que cumplan con todas las exigencias de calidad establecida, se envasan y se almacenan.

El plástico reciclado ya estaría preparado para ser comprado y utilizado para la fabricación de otros objetos.

Desde casa, debemos seguir poniendo de nuestra parte en el proceso de reciclaje plástico. Recuerda, no cuesta nada, tan solo hay que separar los residuos plásticos y tirarlos al contenedor amarillo.

Si tienes cualquier duda al respecto, consúltanos.

 

 

¿Sabes qué son los residuos invisibles?

Vivimos en un mundo, por suerte, cada vez más concienciado con el problema del cambio climático y más comprometido con las acciones que hay que llevar a cabo para frenarlo.

Pero aunque en casa pongamos de nuestra parte y reciclemos el plástico, el cartón, el vidrio… hay una serie de residuos que generamos sin apenas darnos cuenta y que suponen un gran agravio para nuestro planeta.

Son los llamados residuos invisibles y en el post de hoy te contamos en que consisten.

¿Qué son los residuos invisibles?

Los residuos invisibles son toda aquella basura que se genera para fabricar un objeto.

Un móvil, por ejemplo, genera unos 86 kilos de residuos durante su proceso de elaboración, sin contar la contaminación derivada de su uso continuo.

Unos pantalones vaqueros generan unos 25 kilos de residuos, es contaminación que no podemos controlar a priori, pero si podemos hacer algo para que el impacto no sea tan fuerte.

Alargar la vida útil de un objeto hará que esos residuos invisibles de los que hablamos sean menores.

Podemos vivir perfectamente sin comprarnos un móvil cada año o sin renovar todas las prendas de nuestro armario.

¿Cómo combatir los residuos invisibles?

A nivel particular podemos reducir el consumo, como comentábamos.

En muchas ocasiones compramos objetos nuevos y desechamos los antiguos cuando todavía podríamos seguir usándolos sin problema, únicamente por modas o por impulsos.

Si alargar la vida útil del objeto no es posible, siempre podemos reciclarlo. Bien reconvirtiendo su uso, (con los vaqueros podemos crear cojines o delantales por ejemplo), o depositándolos en los contenedores correspondientes para su correcto reciclaje.

Sabemos que esto es complicado en una sociedad que nos estimula constantemente para el consumo, pero debemos de intentarlo.

Añadimos más R a nuestra vida

Además de los ya conocidos reducir, reutilizar y reciclar, hay 3 R más que podemos poner en práctica en nuestro día a día.

Reparar

Nos hemos acostumbrado a tirar los objetos cuando se estropean, pero podemos llevarlos a una tienda especializada y repararlos para seguir utilizándolos.

Recuperar

Seguro que si nos ponemos a mirar por nuestra casa, encontramos un montón de cosas que no utilizamos. Si ya no las vamos a usar, podemos regalarlas o intercambiarlas con alguien que si les va a dar uso.

Renovar

Ese mueble que está en perfectas condiciones pero que se ha quedado un poco anticuado puede convertirse en un mueble nuevo si le das una mano de pintura en otro color más actual o si le cambias los tiradores, por ejemplo.

Lo importante es reducir nuestra huella ecológica al máximo.

Trucos para reciclar el aceite de cocinar

El aceite es un elemento que utilizamos a diario en nuestra cocina y a veces usamos una gran cantidad para freír, por ejemplo.
Ese aceite, la mayoría de las veces, termina tirado por el fregadero, lo que supone un impacto muy negativo para el medio ambiente.
En el blog de hoy os contamos cómo reciclar correctamente el aceite de cocinar.

Las consecuencias de no reciclar el aceite

Tirar el aceite usado por el desagüe del fregadero trae consecuencias muy negativas para el medio ambiente.

Aunque asociemos que el aceite es un elemento natural, ya que lo usamos en nuestra alimentación, si termina en el agua resulta muy contaminante.

Se estima que un litro de aceite usado que tiramos incorrectamente y acaba en el mar, puede llegar a contaminar unos mil litros de agua.

Además, es muy perjudicial para las tuberías, pudiendo llegar a taponarlas.

También puede provocar un aumento de plagas como las cucarachas y otros insectos.

¿Qué hacer con el aceite usado?

Lo más habitual es ir almacenando el aceite que vamos utilizando para cocinar en botellas de plástico usadas, ya sean de 1,5 litros o garrafas de 5 litros.

Una vez el recipiente está lleno, debemos llevarlo a un punto limpio que disponga de contenedores específicos para tirar el aceite usado.

En algunas ciudades podemos encontrar este tipo de contenedores en el núcleo urbano.

Con este aceite, una vez se recicla, se puede obtener biodiésel.

Pero además de reciclarlo, podemos reutilizarlo de diferentes maneras.

Podemos reutilizarlo para untar los moldes a la hora de hacer algún bizcocho.

Si filtramos el aceite para eliminar cualquier resto de comida o impureza, podemos usarlo para hacer velas o incluso jabones.

También podemos reutilizarlo para darle brillo a los muebles de madera o usarlo como aceite desengrasante.

Lo importante es no tirarlo donde no debemos y poner nuestro granito de arena para proteger el medio ambiente.

Si te interesa todo lo relacionado con el reciclaje, visita nuestro blog 🙂

 

Reciclaje en la era Covid. ¿Qué hacer con la «Basura Covid»?

A causa de la pandemia, entre nuestros objetos imprescindibles diarios, ahora tenemos que sumar las mascarillas, los guantes y otro tipo de deshechos asociados a la emergencia sanitaria.

Una nueva situación en la que a veces nos surgen dudas a la hora de depositar cada elemento correctamente.

En el artículo de hoy contamos donde debemos depositar nuestros residuos asociados a la pandemia.

Además de otros consejos para que nuestra rutina de reciclaje sea un éxito, a pesar del Covid.

Más tiempo en casa, más cantidad de residuos

Con la pandemia llegaron los confinamientos y las restricciones y con estos últimos, el teletrabajo.

Trabajar desde casa es algo que ha llegado para quedarse, no sabemos si indefinidamente.

Pero sí durante bastante tiempo.

Debido a ello pasamos más tiempo en casa.

Y los residuos que generamos en nuestro hogar se han incrementado.

Por ello el reciclaje y el consumo responsable, se han vuelto más importantes que nunca.

  • Debemos intentar comprar lo que sepamos que vamos a necesitar.
  • Apostar por los productos reutilizables frente a los de un solo uso.
  • Separar correctamente nuestros residuos y depositarlos en los contenedores correspondiente.

¿Dónde tiro mis mascarillas y mis guantes?

Hay gente muy poco cívica que tira sus mascarillas en cualquier sitio, como por la calle o por el inodoro.

Por suerte, la inmensa mayoría nos preocupamos de depositarlas donde corresponde.

Las mascarillas deben tirarse en el contenedor gris.

Es recomendable que tanto las mascarillas como los guantes, se depositen en el contenedor gris dentro de una bolsa correctamente cerrada.

Debemos tener en cuenta la cantidad de mascarillas y guantes de un solo uso que utilizamos a diario y como ha aumentado el volumen de este tipo de residuos debido a la pandemia.

Por ello es de vital importancia que los depositemos correctamente.

Si nos hemos contagiado de Covid-19 y somos positivos, todos nuestros residuos debemos ponerlos en una bolsa perfectamente cerrada que, a su vez, meteremos en una segunda bolsa también bien cerrada.

Por último, introduciremos esa bolsa en la bolsa de residuos generales que tengamos en casa para posteriormente depositarla en el contenedor gris.

Por desgracia, toda la denominada «Basura Covid» que generamos, no podemos reciclarla

Pero si podemos asegurarnos de que no supongan un riesgo para la salud de otros y tirarlas correctamente.

Lo único que podemos reciclar de los productos asociados a la pandemia, son los botes de gel hidroalcóholico que podemos depositar en el contenedor amarillo correspondiente a los residuos plásticos.

Podemos seguir reciclando el resto de materiales

A pesar de que los residuos generados por la pandemia no podamos reciclarnos como nos gustaría, podemos asegurarnos de que al menos son depositados donde corresponde.

Además podemos seguir reciclando el resto de materiales como siempre. El reciclaje es fundamental en la lucha contra el cambio climático.

Así que sigamos poniendo de nuestra parte y separemos y tiremos nuestros residuos correctamente.

 

 

 

Cuero vegetal a partir de la piña

El cuero vegetal es una necesidad. Actualmente, la demanda de pieles de animales es elevada y entre 2008 y 2017 la unión europea importó más de 10 millones de pieles o productos de piel como bolsos y cinturones, según cifras recopiladas por Pro Wildlife.

Uno de los productos más consumidos por la industria automotriz es la piel.

De este modo, es fundamental buscar alternativas a las pieles animales con cuero vegetal.

Existen opciones más baratas e igual de estéticas como la piel vegetal de piña o cuero vegetal de piña.

Cuero vegetal a partir de la piña

Este producto que cuenta con semejantes propiedades y características a las pieles animales.

Además contribuye a la conservación del medio ambiente cuidando a la par el coste.

En un futuro, se podría considerar crear una red entre los comerciantes de frutas y las productoras de pieles vegetales, contribuyendo así también a ser un proyecto socialmente responsable.

Muchas plantas y frutos son reconocidos por su resistencia, ya sea a las condiciones climáticas o por la composición de sus fibras.

Desde hace unos años, marcas como Ananas Anam, rehusan de la idea de fabricar prendas con pieles de animales y optan por otras alternativas de economía circular.

Se busca la utilización de un textil que puede elaborarse a partir de la unión de las fibras sin necesidad de ser cosido, con un acabado idéntico al del cuero animal.

Fases del proceso

Elaborar un prototipo de piel vegetal con base en hojas de tallo de piña para diversas

aplicaciones lleva un proceso, que se detalla a continuación:

Obtención de materia prima

En primer lugar, se debe de obtener la materia prima.

Para la obtención de las hojas de piña es necesario contar con el proveedor de esta materia prima de desecho, para ello se realizan negociaciones con mercados que permiten obtener estos desechos.

Deshojado

En segundo lugar, se procede con el deshojado de la penca y con el desgomado.

Como parte del proceso se debe realizar un deshojado de la penca de las hojas de la piña, que se retira de la parte superior de la misma.

Para este proceso es necesario tallar la hoja de piña con una cuchara de metal, a la par de esto con una lija de agua 3000 se deben ir rompiendo las protecciones de celulosa de la hoja hasta llegar a las fibras (filamentos delgados similares a un hilo de color café claro).

Tras la realización de esto se procede a lavar perfectamente los hilos de fibra vegetal hasta eliminar totalmente la clorofila de estas hojas.

Deshidratación

Seguidamente se lleva a cabo la deshidratación, que consiste en utilizar bolsas de vacío con las cuales se realizará el deshumedecimiento en un horno, proceso el cual se realizará a 160 grados centígrados, revisándolo cada 15 minutos para que no se endurezca y se parta.

Tejido

A continuación, se tejen las fibras. En esta etapa se procede a realizar el entrelazado de las fibras de piña una a una para obtener una excelente calidad.

Tras obtener la celulosa de la piña, se procederá al uso de una peinadora industrial para separar fibra por fibra.

En este proceso se le colocara un poco de aceite como humectante, con el objetivo de que no se enrede y así obtener el hilo de piña con el cual se creara la tela.

Pruebas en laboratorios

Finalmente, con tal de comprobar la resistencia, durabilidad, coloración y ergonomía se desarrollan pruebas en laboratorios, en las cuales adicionan productos químicos y colorantes tales como glicerina, aceite de coco y almidón para lograr las propiedades deseadas.

Reciclaje de posos de café

Gracias al reciclaje de posos de café se consigue un tejido suave, ligero, flexible y transpirable.

Además, las prendas hechas a base de este tejido son resistentes al agua, a los rayos UV, te mantienen fresco y tienen propiedades de control de olores.

Es por ello, que Ecoalf se compromete al reciclaje de posos de café para la elaboración de sus prendas.

El proceso del reciclaje de los posos de café es el siguiente:

– Inicialmente, los posos se recogen en una cadena de cafeterías.

– Como el polvo usado está todavía húmedo, primero se procede a su secado.

– Se extrae el aceite y el fondo del café se muele hasta que queda convertido en polvo.

– Luego se transforma en gránulos que salen de su mezclado con polímeros de poliéster reciclado.

– Y, por último, se crea el hilo.

Aspectos negativos del proceso

Como aspecto negativo del proceso de reciclado de los posos del café solo se ha localizado uno:

– El secado del café es costoso, pues la humedad del poso del café oscila entre un 60 y un 70%.

Aspectos positivos del proceso

En cuanto a los aspectos positivos destacan:

– Los subproductos elaborados a través de este proceso, como pueden ser los pellets aportan un 20% más de calor y disminuye en un 10% la cantidad de cenizas originadas en comparación con los de madera.

– Se impulsa la economía, ya que con este proceso se generan nuevos puestos de trabajo.

– Supone un ahorro, ya que es un proceso bastante económico.

– Otro de los subproductos que se pueden originar a través de este proceso es el compost. Este es mucho más ecológico y económico y entre sus cualidades se encuentran la hidrogenación de la tierra, ya que se eliminan elementos químicos de otros abonos.

¡Hasta aquí llega el blog de hoy!

¡Esperamos que os haya gustado mucho!

Si queréis ver más sobre nosotros, no dudéis en seguirnos en nuestras redes sociales.

 

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